Un estudio realizado durante un año reveló que la Laguna Nichupté registra elevados índices de contaminación, especialmente en la zona cercana a los hoteles y restaurantes ubicados sobre el bulevar Kukulcán.

De acuerdo con la normativa ecológica, el límite permitido es de 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua; sin embargo, en el área mencionada se detectaron hasta 2 mil 400 por cada 100 mililitros.

Los encargados de la investigación, explicaron que entre noviembre de 2024 y octubre se realizaron muestreos periódicos en el cuerpo lagunar, cuyos resultados preliminares muestran alteraciones significativas en el pH y la salinidad del agua, derivadas de la acumulación de nutrientes que llegan a la zona.

También se detectó un alto nivel de contaminación fecal, especialmente en puntos cercanos a restaurantes y hoteles establecidos a la orilla de la laguna. El área evaluada presenta hasta 12 veces más contaminación de lo permitido por las normas ambientales.

El estudio advierte que, pese a tratarse de una zona recreativa, actualmente no es apta para actividades acuáticas.

Aunque existen plantas de tratamiento de aguas residuales dentro de la zona hotelera, estas operan al límite de su capacidad, situación que se agrava por el crecimiento continuo de la población, los negocios y la actividad turística.

La situación es especialmente grave porque los programas de protección se enfocan principalmente en los manglares, pero no en la calidad del agua.

Asimismo, se indicó que la construcción del Puente Nichupté podría empeorar las condiciones del ecosistema al afectar la dinámica del agua y, con ello, a las especies animales y vegetales que habitan en la laguna.